El peruano, célebre por novelas como ‘Un mundo para Julius’ y ‘La vida exagerada de Martín Romaña’, era un firme defensor de la tauromaquia.
En 2012, junto a otros intelectuales, firmó el manifiesto para la defensa de la tauromaquia en Perú, «una tradición profundamente arraigada en el Perú criollo, mestizo y andino» en el que se señalaba que «los toros representan un elemento central de las fiestas patronales que, a su vez, operan como mecanismos integradores y de cohesión social y cultural».
En la foto le vemos compartiendo una tarde de toros en Madrid junto a su compatriota Julio Ramón Ribeyroestá, uno de los mejores cuentistas de la literatura latinoamericana.
Descanse en paz. Nuestro pésame a familiares, amigos y compañeros.
El peruano, célebre por novelas como ‘Un mundo para Julius’ y ‘La vida exagerada de Martín Romaña’, era un firme defensor de la tauromaquia.
En 2012, junto a otros intelectuales, firmó el manifiesto para la defensa de la tauromaquia en Perú, «una tradición profundamente arraigada en el Perú criollo, mestizo y andino» en el que se señalaba que «los toros representan un elemento central de las fiestas patronales que, a su vez, operan como mecanismos integradores y de cohesión social y cultural».
En la foto le vemos compartiendo una tarde de toros en Madrid junto a su compatriota Julio Ramón Ribeyroestá, uno de los mejores cuentistas de la literatura latinoamericana.
Descanse en paz. Nuestro pésame a familiares, amigos y compañeros.








