La Casa de ABC, el periódico de los Toros, acogió este mediodía la entrega del XVII premio Taurino a los hermanos Lozano, «representantes de una generación histórica que ha contribuido de manera decisiva al impulso, a la preservación y al desarrollo de la tauromaquia en todas sus vertientes, como empresarios, ganaderos, apoderados y toreros», según rezaba el acta del jurado. Recogieron el galardón, conocido como el Cavia de los Toros, José Luis y Eduardo, siempre con el recuerdo del inolvidable Pablo, «el alma de la familia: un hombre de una inteligencia afectiva poco común, que supo cuidar a los toreros que apoderó como pocos han sabido hacerlo», ensalzó el director de ABC, Julián Quirós, en una gala que contó con el patrocinio de la Comunidad de Madrid y Caja Rural de Zamora y con la colaboración de Señorío de Montanera y Muga, reseña Alicia Velarde.
Por cierto, los hermanos Lozano fueron fundamentales en el desarrollo de la tauromaquia en Colombia cuando ejercieron como empresarios de Bogotà y Medellìn
AL ACTO ASISITIÒ ENTRE OTROS EL MAESTRO CÈSAR RINCÒN cuya carrera està ligada a esa familia

Quirós abrió el acto, presentado por la periodista Elena Sánchez, con un agradecimiento a los miembros del jurado, presidido por Marcelo Maestre, con una mención especial a Pilar Vega de Anzo: «Su ausencia se nota hoy aquí con esa mezcla de tristeza y gratitud que dejan las personas que importan mucho». Qué feliz estaría la marquesa de la Vega de Anzo desde su andanada del cielo viendo la entrega de este galardón «en el periódico de su corazón»-, como ella decía, a una casa taurina a la que tanto admiraba. Sobre José Luis, el director de ABC destacó su «lucidez organizativa, la inteligencia taurina en su sentido más estratégico», de Eduardo, « la serenidad y el criterio, la calma de quien sabe lo que tiene entre manos».
ESTA IMAGEN CORRESPONDE AL ACTO DE DESCUBRIMIENTO DE UN AZULEJO EN LAS VENTAS. EL PRIMERO POR LA DERECHA, DON PABLO LOZANO QUE MURIÒ MESES DESPUÈS

«Los hermanos Lozano no reciben el Premio Taurino de ABC porque tocaba premiar a un empresario. Es exactamente al revés: pensamos que esta saga familiar se merecía este reconocimiento, y el hecho de que sean ellos quienes lo reciban nos ha llevado, de paso, a poner en valor lo que representa el empresario taurino. Ellos no son un pretexto. Son la razón, el motivo», resaltó Quirós. El director de este Casa subrayó que «ABC es el periódico de los toros desde su fundación. No es un dato menor ni una afirmación de catálogo: es una identidad. Y algo de la esencia del toreo —cierta bravura, cierta nobleza en el juicio, una exigencia que no cede a la presión— es lo que esta casa ha intentado trasladar al periodismo que hace en los distintos ámbitos».
En una gala en la que se citó lo más granado de la torería, de la bravura y del mundo empresarial, arroparon la entrega las grandes figuras a las que ha apoderado la Casa Lozano, como Juan Antonio Ruiz ‘Espartaco’, Manuel Caballero, Julián López ‘El Juli’, Andrés Roca Rey y César Rincón, que recordó sus inicios con la casa apoderada, «a los que conocí en los años ochenta en Colombia, y desde entonces son mi familia», . Todos destacaron que «son historia viva del toreo». Precisamente Espartaco subió al escenario para dedicar unas sentidas y ovacionadas palabras a los taurinos de Villaseca de la Sagra. «Sin ellos no habría sido torero», dijo emocionado el torero de Espartinas. «Todo lo que mi familia y yo tenemos es gracias a la familia Lozano», dijo tras recordar a don Pablo, don Manuel y a Palomo Linares, «que hoy estaría súper orgulloso».
Bromeó desde su característica humildad Juan Antonio diciendo que «de todos los toreros que han apoderado, su mayor obra soy yo, porque lo necesitaba más». Además, recordó una anécdota con Pablo, su segundo padre: «Viendo una corrida en Madrid le dije que yo no era capaz de ponerme delante de un toro de esos». Le dijo que si veía una casa incendiada, no entraría a rescatar a una familia atrapada, «pero si tienes los planos de la casa sí entrarías a salvarla. Lo que necesitas son los planos delante del toro». Y concluyó Espartaco: «Ojalá los planos de esta familia sirvan para seguir engrandeciendo la tauromaquia como lo han hecho los Lozano».
José Luis Lozano agradeció este trofeo a ABC, «el periódico de mi infancia». «Al mismo tiempo que aprendimos a leer, aprendíamos a leer el ABC, porque informaba mucho de toros», dijo antes de rememorar su infancia, en la que tanto sus hermanos como él disfrutaban del ambiente taurino y sus tertulias. Con emoción recordó a Pablo, el hermano que tenía condiciones para ser torero, aunque las cornadas y la mala gestión complicaron su carrera. «Yo siempre le decía: ‘te falta una cosa, que te hubieran apoderado los Lozano», contó ante la audiencia.

Con veinte años ya eran apoderados, pero no fue hasta la concesión de la plaza de Vistalegre -que les arrendaba Luis Miguel, «bastante cara, por cierto», bromeó- que no se consolidaron como una de las casas más importantes del panorama taurino. Entonces unieron sus caminos al añorado Palomo, «y luego llegaron grandes figuras a las que estoy agradecido por la confianza que depositaron en nosotros».
Junto a la labor empresarial y de apoderamiento también destacan en el campo con la ganadería de Alcurrucén, Hermanos Lozano y El Cortijillo, labor con la que «llevamos más de cincuenta años». Se notaba la emoción a flor de piel en los asistentes, que se levantaron de sus asientos para ovacionar a José Luis, en un aplauso que se prolongó varios minutos. Era el aplauso a una familia que ha dedicado su vida al toro y cuyo apellido pertenece ya a la historia de la Fiesta.








