Orden de lidia de Fuente Ymbro en Pamplona

por | Jul 7, 2026 | Pamplona | 0 Comentarios

Hoy la terna abre con Daniel Luque acompañado de Vìctor Hernàndez y Aaron Palacios.

LA GANADERÌA

Señal

Punta de lanza en ambas.

Fincas

Fuente Ymbro y Los Romerales, San José del Valle (Cádiz).

Procedencia

Jandilla

Antigüedad

17/03/2002

Antecedentes

Esta ganadería fue creada en 1996 con vacas y sementales de la ganadería Jandilla. En 2003 pasó satisfactoriamente la prueba que marcan los Estatutos de la Unión de Criadores e ingresó en el Grupo Primero.

La ganadería Jandilla procede de la constituida en 1930, en la finca «Jandilla», por Don Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio, con vacas y sementales del Marqués de Tamarón y del Conde de la Corte, ambas de procedencia Parladé y casta Vistahermosa. Desde la muerte de su fundador fue dirigida por don Juan Pedro Domecq y Díez y hasta 1982 se lidió con el hierro de Veragua. En 1978 las nueve décimas partes de la vacada fueron transferidas del hierro de Veragua al de Jandilla y comenzó a lidiarse con el nombre de ésta última en 1983.

Encaste

La vacada de Fuente Ymbro desciende de manera directa de Jandilla, ganadería formada por los hermanos Domecq Solís (Fernando y Borja) con la simiente que heredaron de su padre Juan Pedro Domecq y Díez. Son reses por tanto de la rama parladeña del encaste Vistahermosa, vía el Marqués de Tamarón y Conde de la Corte, con algún reducto de la sangre de Veragua con la que contaba la ganadería cuando fue adquirida por Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio, además del influjo que aportó posteriormente el semental ‘Lancero’ de Núñez.

Cuando a mediados de los años noventa del pasado siglo el empresario cordobés Ricardo Gallardo decide hacerse ganadero, compra vacas y sementales a Jandilla, debido a la amistad que le une a Borja Domecq Solís, quien se había quedado al frente de la vacada de la estrella cuando su hermano Fernando se lleva su parte al hierro de Zalduendo.

Son animales, por lo general, finos y fibrosos, con longitud de pitón, bien cornidelanteros o bien acodados, pero sin presentar una excesiva amplitud de sienes. Entre los pelajes, predominan los negros, castaños o colorados en distintas tonalidades si bien aparecen en ocasiones, burracos, ensabanados o jaboneros.