Apasionada y razonada defensa de la fiesta de Enrique Ponce en su pregòn que abre la feria de Albacete

por | Sep 5, 2026 | Pregón | 0 Comentarios

El emblemático Teatro Circo de la capital abrió sus puertas para acoger el pregón taurino de la Feria de Albacete y que tuvo en Enrique Ponce a su gran protagonista. El acto fue presentado y conducido por Gema Jiménez, directora de Onda Cero, quien llevó el desarrollo del pregón con naturalidad y sentido del ritmo. La Unión Musical Ciudad de Albacete, dirigida por Alberto Nevado, fue la encargada de poner música a la ceremonia con la gran interpretación de varios pasodobles durante toda la velada. 

A continuación, tomó la palabra Manuel Serrano, alcalde de Albacete, quien agradeció a Enrique Ponce que aceptara la invitación para pregonar la Feria y destacó la fortaleza y el arraigo de la Feria Taurina.Tras la interpretación del pasodoble Enrique Ponce, subieron al escenario algunos de los matadores albacetenses con los que el maestro de Chiva tuvo una participación directa en sus alternativas: Manuel Amador, Samuel López, Sergio Martínez, Abraham Barragán y Antón Cortés. Se excusó la ausencia de Filiberto, mientras que Serrano recordó que Rubén Pinar también contó con Enrique Ponce como testigo de su alternativa. El acto tuvo además un marcado carácter solidario con la presencia de los representantes de Asprona y el Sagrado Corazón. 

Previamente, Manuel Amador tomó la palabra en representación de todos los toreros para poner voz a una historia compartida y a unos recuerdos que permanecen estrechamente ligados a Enrique Ponce. Después, el afamado diestro valenciano dejó varias perlas: «Hablar de Albacete es hablar de mi vida personal y profesional, en la que ha habido momentos de triunfos y también de dificultad, pero permanece intacto el cariño de esta afición. No es una plaza más. Sabía que me iban a exigir y que se entrega a los toreros, pero también los mide. Albacete es una afición exigente, pero también cariñosa y respetuosa».

Era inevitable que, al hablar de Asprona y del Cotolengo, apareciera en el recuerdo la figura de Dámaso González: «Hablar de Albacete es hablar de Dámaso, de ese concepto de verdad y de pureza que tenía. Era mi amigo y lo quiero nombrar porque dejó una gran huella en mi vida». El maestro de Chiva tuvo también palabras de cariño para otra de las grandes figuras del toreo albacetense, Manuel Caballero, al que definió como «otro gran amigo».

Los ganaderos. «Hablar de Albacete es hablar de sus ganaderos». Y ahí apareció el recuerdo de Samuel Flores: «No es sólo una ganadería, es una historia y nuestros nombres siempre estarán unidos por nuestra amistad y por todas las tardes grandes de triunfo».

También estuvieron presentes en su pregón Daniel Ruiz, padre e hijo; Daniel Martínez, de Las Ramblas; Mariano de la Viña y Juan Pedro Guillén, nombres vinculados a algunas de las páginas más importantes de su trayectoria y de la historia taurina de Albacete. No podía faltar tampoco la referencia a la Virgen de los Llanos y a su capote milagroso, al gran trabajo del Ayuntamiento y del empresario Manuel Amador, así como la vertiente cultural, social y económica de la Fiesta. Un pregón con el que Enrique Ponce volvió a torear, aunque esta vez lo hizo con los recuerdos, con la emoción y con la palabra.