Con profundo dolor y hondo pesar registro la partida de Mario Fernando Prado al azul aterno. Su fallecimiento me sobrecoge, repliega y enluta.
Como lo dije hace algunos días durante el homenaje que la Asamblea Departamental y las fuerzas vivas de la ciudad le rindieron; escaso, muy escaso resulta el lenguaje para dimensionar y exaltar la contribución de Mario Fernando a las más nobles causas de Cali y el Valle del Cauca, así como su inconmensurable aporte a las bellas artes, la música, la publicidad y el periodismo.
Su vida llena de realizaciones y logros es ejemplo para las nuevas generaciones, del espíritu empresarial y de la vocación demócratica que debe habitar en la mente y el corazón de todo ciudadano.
La providencia me premió con el privilegio de haber coincidido en nuestro paso por la vida, y de siempre contar con su amistad, afecto y cariño.
Para su señora María Cecilia Arboleda, sus hijos, sus nietos y toda su familia, mis sentidas expresiones de condolencia y profundo pesar.
Mario Fernando, honor a tu vida y paz en tu tumba.
Colombia necesita líderes; líderes como Mario Fernando Prado.
2026. Rafael Rodríguez-Jaraba











