El cartel de la 71 feria taurina de Manizales nos devuelve a tiempos de grandeza y romanticismo y homenaje al maestro Rincón

por | Dic 5, 2025 | Uncategorized | 0 Comentarios

Los carteles taurinos datan del siglo XVIII . Su función era anunciar fechas, plazas de oros y nombres de los toreros.

Me quiero detener en el cartel anunciador de la feria 71 de Manizales en enero del 2026 pues es recuperar un tiempo, una manera de entender nuestro ritual.

Los creativos de Cormanizales A QUIENES ENVÍO DESDE ESTE PORTAL MI ENHORABUENA , nos han regalado como puede observarse en la primera imagen un compendio de lo que es el espíritu de una ciudad que ha convivido con la fiesta armónicamente , en paz. En Manizales hay gentes a quienes por distintas razones no les gusta la llamada fiesta brava pero no incordian y respetan. Hay otros que se declaran antitaurinos confesos y nos agreden y nos acusan » de todo» sin argumentaciones , solo vocablos ofensivos y sin sentido.

Ahí está el cartel para admirarlo y disfrutarlo.

No olvidamos que la organización de la feria la hace Cormanizales y los beneficios que los aficionados tributan al hospital infantil de Manizales contribuyen a aliviar a los niños de familias de menos o nulos recursos.

Y Manizales no olvida al maestro Rincón y aparee la silueta de su figura. Gracias también por reconocer esos valores humanos,

VOLVAMOS A LA HISTORIA DEL CARTEL TAURINO

El cartel taurino es un instrumento visualmente muy sencillo, con un texto resaltado con una orla o cenefa decorativas, que, a semejanza de otros anuncios públicos, siguiendo el modelo de los bandos, anuncia la organización de este tipo de espectáculo y expone las normas que habían de observar público y protagonistas del festejo, en lo que constituye el primer indicio de reglamentación que existe en la Tauromaquia. Con el trascurso del tiempo, el diseño se enriquece con la incorporación de imágenes xilográficas con escenas de la lidia y de sus protagonistas. A finales del siglo XIX, la aplicación de la litografía y la utilización del color permiten una ilustración más vibrante y atractiva, con lo que el cartel alcanza el protagonismo en la publicidad de la naciente sociedad de consumo de masas. La tipología de estas publicaciones conocerá también una importante evolución en relación a sus modelos y tamaños, aumentando paulatinamente sus medidas, siendo muy característico el formato mural de grandes dimensiones.

Con todo, uno de los aspectos más destacados de la cartelería taurina es su valor antropológico, por su capacidad para documentar tanto la evolución de la fiesta, incluyendo una serie de hábitos ya desaparecidos en el ritual propio de la corrida, como las costumbres y comportamiento del público en las plazas. La información contenida en los carteles taurinos nos ofrece una visión de la sociedad de su tiempo. Como apuntó en este sentido Ortega y Gasset, a través del estudio de esta manifestación de la vida cotidiana es posible llegar a una lúcida interpretación acerca de la significación real de las corridas de toros y de su influencia en los modos de ser y de comportarse del hombre y de la sociedad española.