Fotografías por farley Betancourt Henao

Olga Casado corto la única oreja
Marco Pérez tuvo un buen toro, el primero y el chico impuso su tauromaquia con solvencia . Tres tandas con gusto, unas luquesinas que le resultaron impecables. Supo dejarle la muleta en la cara y tirar de él. La espada, un fiasco.

Su segundo, sin opciones, sin fondo, deslucido, no quería saber nada y negado para embestir.
El quite de oro, invención mexicana que el público le agradeció y poco para destacar.


Hizo el quite de oro sobre el que , permitanme , me detengo . El quite de oro fue concebido y realizado por primera vez el 28 de enero de 1934 por el torero tapatío Pepe Ortiz, en la Plaza México, durante una corrida en la que lidió a Periodista, de la ganadería de La Laguna. Surgió del instinto y la urgencia de resolver sobre la marcha ante lo imprevisto. Tras colocar el capote a la espalda con la intención de ejecutar una suerte conocida, la repentina arrancada del toro lo obligó a reaccionar con intuición. Se quedó casi de costado, dejó pasar al animal, giró sobre sí mismo, volvió a colocarse del otro lado —manteniendo el percal en la espalda— y repitió la secuencia. A la tercera vez, había nacido una suerte inédita por su estética, dificultad y ritmo.
El propio Ortiz la definió como una de las suertes más hermosas del toreo y confesó que solo pudo reproducirla tres veces en toda su carrera: en la Ciudad de México, en Granada y en Guadalajara.
Había comenzado con unos preciosos lances. Uno, rodillas en tierra








Está muy joven y tendrá una larga vida en el toreo.
Felipe Miguel, nervioso en el primero, no encontró los caminos, se perdió entre inseguridades. Se metieron con él, jalearon a los banderilleros cuando actuaban para colocar al novillo para zaherir al novillero con cierta crueldad.
CAPOTAZO DE FELIPE MIGUEL






Pero sacó la casta en el segundo y aprovechó a placer ese buen pitón derecho con tandas jaleadas. El toreo no es una profesión fácil y a veces los vientos son adversos pero cuando se ama lo que uno hace, al final, se cruza el rubicón. Pero no colofonó con la espada lo hecho con capote y muleta y las opciones de premio se ahogaron. Pero ese gesto de pundonor se valora en sumo grado. Vendrán mejores tiempos.
Olga Casado tiene carisma, va aprendiendo el oficio y tiene » maneras «. La gente, desde que inició el paseillo estaba con ella, la acompañó.
Le salieron bonitos los afarolados con el capote , 4 verónicas y la media.
Con la muleta, Olga Casado construyó una variada faena , falló con la espada pero esa verdad del toreo de que la primera oreja la concede el público se cumplió y la joven paseó tan codiciado trofeo entre ovaciones. A la postre, la única oreja del festejo mixto ( una mujer en la terna y dos toros y cuatro novillos ).



Para el olvido el segundo novillo que fue un desastre. Se rajó. Un novillo enfermo, es posible pero además manso y descastado de bola….
Qué difícil es sacar una corrida!!!! Los sacrificios se estrellan con las evidencias.
Del festejo se salvan el primer toro, el segundo novillo de Negret y el primero de Casado….Lo demás para el olvido….












Es la nueva generación…Es el recambio en una fiesta que necesita ilusionar al aficionado…
Marco Pérez, esa sensación de Salamanca en el toreo , Felipe Miguel, que triunfó en el festival manizaleño el año pasado y una joven , Olga Casado , que reivindica el valor de la mujer en el toreo que se remonta a la Pajuelera que se encuentra en ese grabado de Goya en el que la mujer aparece no como figurín sino como parte fundamental de la tauromaquia y que se prolonga en Juanita Cruz , Berta Trujillo , Amina Asis , Conchita Cintrón, Rosarito de Colombia …
Toros y novillos hoy en el albero de Manizales para ver, espero un lleno en los tendidos.






