La prestigiosa revista francesa también ha erigido a ‘Una batalla tras otra’ de Paul Thomas Anderson como cumbre de lo que ha dado de sí el año cinematográfico.
Justo cuando concluye noviembre y afrontamos la recta final del año, podemos dar por inaugurado el tiempo de las listas. Al término de 2025, y como no podía ser de otro modo, múltiples medios y firmas irán seleccionando cuáles han sido las cimas de la cosecha cinematográfica, en vísperas de que las diferentes carreras de premios diriman la cuestión desde el ámbito más industrial. La encargada de dar el pistoletazo de salida a estas listas no ha sido otra que Cahiers du Cinéma, la prestigiosa cabecera francesa dedicada al cine de autor.
Cahiers du Cinéma nos ha dado una pequeña sorpresa al erigir una película española como la mejor de todo 2025: Tardes de soledad, de Albert Serra. Es el documental que se alzó con la Concha de Oro en el Festival de San Sebastián el año pasado; no ha sido hasta que ha tenido una distribución internacional que ha enmudecido a la crítica de varios países, provocando finalmente este primer puesto.
La cinta es un retrato de una figura del toreo en activo, Andrés Roca Rey, que permite reflexionar sobre la experiencia íntima del torero, que asume el riesgo de enfrentarse al toro como un deber personal, por respeto a la tradición y como un desafío estético. Esto crea una forma de belleza efímera a través de la confrontación material y violenta entre la racionalidad humana y la brutalidad del animal.
Cahiers du cinéma (pronunciación en francés: /kaje dy sinema]/; Cuadernos de cine) es una revista de cine francesa, fundada en 1951 por André Bazin, Jacques Doniol-Valcroze y Joseph-Marie Lo Duca. Supuso el desarrollo de la originaria Revue du Cinéma junto con los miembros de dos cine clubes parisinos, «Objectif 49» (Bresson, Cocteau, Alexandre Astruc, etc.) y el «Ciné-Club du Quartier Latin», dice wikipedia.

Trayectoria
Suele destacarse como abalanzo el artículo de 1954 de Truffaut contra el cine de ‘qualité française’ (una «calidad francesa» basada no en la renovación de la mirada), simultaneado por la defensa de ciertos filmes de Hollywood y el estudio de directores estadounidenses como verdaderos «autores»: Alfred Hitchcock y Howard Hawks, en primer lugar (pues eran hitchcock-hawksianos), luego Nicholas Ray y Fritz Lang o, más tarde, Robert Aldrich. Por otro lado, Cahiers du Cinema defendió a Jean Renoir, especialmente, a Max Ophüls, Roberto Rossellini y Kenji Mizoguchi.
Inicialmente, tuvo como editor a Éric Rohmer (Maurice Scherer), y se incluyeron entre sus colaboradores —gracias al empuje de André Bazin— a Luc Moullet, Jacques Rivette, Jean-Luc Godard, Claude Chabrol y François Truffaut. Estuvo ligada en consecuencia a la nouvelle vague, que renovó por completo el cine francés, y por efecto de este influyó en el cine europeo y una parte del estadounidense, en cuyos clásicos se había formado. Pero esa relación fue irregular: no surgió un apoyo decidido al nuevo cine en el primer momento, pese a los éxitos de público de Truffaut, Chabrol y Godard en 1959 (con unos 400.000 espectadores), y al aumento entonces de la tirada a 12.000 ejemplares.
Así que no se publicitó el trabajo en amrch del joven cine, pues Rohmer prefería una revista de cinéfilos, lo que produjo un hondo conflicto. De esa manera, poco a poco, en 1962 se fue fraguando una conjura contra Rohmer por parte de los innovadores, protagonizada por Pierre Kast y J. Douchet, así como Jacques Doniol-Valcroze y François Truffaut, principales accionistas. Un clasicista más abierto como Jacques Rivette (colaborador estrecho de Truffaut en sus entrevistas) ocupó el papel directivo de Rohmer en junio de 1963, tras la ruptura, defendiendo con claridad la nouvelle vague, y prestando luego más atención a cines no norteamericanos: Buñuel abiertamente, Antonioni, Pasolini. Luego vendrá el nuevo cine brasileño, japonés, polaco, checo, canadiense o suizo, de acuerdo con una apertura mundial del cine, progresivo, y con la disolución de un único modelo. el dogma americano que les había servido para renovarse, hacia 1965.







