
El matador de toros cordobés Javier Moreno ‘Lagartijo’ ha sido trasladado de urgencia este miércoles al Hospital Reina Sofía de Córdoba tras permanecer nueve días en huelga de hambre a las puertas del Coso de los Califas, donde reclamaba un puesto en la Feria de la Salud 2026, en el próximo mes de mayo.
Lagartijo acusaba fuertes dolores en el pecho, temblores, desorientación y dificultad para hablar, según han relatado sus compañeros Rafael Figuerola y Rafael Rosa. Fueron ellos quienes, al encontrarlo en un estado de notable debilidad, avisaron a los servicios de Emergencias, que procedieron a su traslado en ambulancia a primera hora de la mañana.
Horas más tarde volvió a las puertas de la plaza para reclamar una oportunidad.
En un mundo donde a menudo se juzga al toreo solo por lo que ocurre en la arena, conviene recordar que detrás de cada figura, de cada nombre que ha hecho historia, late un corazón capaz de gestos que hablan de humanidad, respeto y solidaridad. La visita de Manuel Benítez “El Cordobés”, V Califa del Toreo, a Lagartijo en un momento tan crítico, no es solo un detalle: es la prueba viva de que la tauromaquia también se sostiene sobre valores profundos.
El toreo no es únicamente arte, valor y tradición. Es también compañerismo, lealtad y una forma muy particular de entender la vida y la dignidad. Cuando un maestro de la talla de El Cordobés se acerca a interesarse por el estado de un compañero en plena huelga de hambre, está recordándonos que la grandeza no se mide solo por las faenas inmortales, sino por la capacidad de estar presente cuando más falta hace.
Ese gesto, sincero y desinteresado, reivindica el lado más noble del toreo: el que no sale en los carteles, el que no se televisa, pero el que sostiene la esencia de esta profesión. Porque los toreros, antes que héroes de luces, son hombres que saben del sacrificio, del dolor y del valor de tender la mano.
Hoy, más que nunca, conviene decirlo alto: el toreo también es humanidad reza la nota de la ONG Joselito El Gallo
EL CORDOBES SABE DE QUÉ HABLA








