El orìgen colombiano (Gonzalez Piedrahita) de un toro de vacas , «Refràn» de los Aranguez lidiado en Tovar

por | Sep 17, 2026 | Uncategorized | 0 Comentarios

La Ganadería de Lidia Los Araguez, una de las más antiguas del país tras la Guayabita, se inicia en estas lides de la crianza del toro de lidia en territorio venezolano, con vacas de González Piedrahita y sementales de Francisco García Vistahermosa, vacas de Guayabita, refrescando su sangre con vacas de Martínez Elizando y dos sementales de Paco Camino

“Refrán”, reseña Venezuela Taurina. El Toro se lidió en una plaza de provincia de singular belleza, como es el Coliseo techado de Tovar, Edo Mérida, coso calificado como de segunda, pero con el superlativo, que por sus arenas han pasado figuras del toreo, ganaderías de primer orden como Los Aranguez con “Refrán”, astado que ahora pasa a engrosar la interesante y bonita historia de esta plaza enclavada en el Valle del Mocotíes en el Occidente del país. 

Hechuras…  

Sin rebuscar palabras en los wikis, la movilidad de Refrán y su estupendo juego ante su oponente de turno, lo resumen en par de palabras: estampa y hechuras del toro-toro, pisado los cinco años, que fue bueno a muy bueno, el cual en Venezuela ha dejado de salir.

Origen 

Los genes de sus ancestros tienen su historia, su extensa badana, papada le distinguieron de los otros con cuellos degollados de escasa papada colgante.

 Morfología

Refrán fue un toro voluminoso, alto de agujas, amorillado y de cuello largo, hondo de amplia caja, en el ruedo el toro lució distinto al que se vio en el campo donde el fotogénico burel posó arrogante, mostrando una cara desafiante de ofensiva afilada y puntiaguda.

Enrazado… 

En cuanto a la pelea con el caballo el toro recargó abajo del estribo, sin dolerse, nunca lanzo un gañafón por querer quitarse el hiriente hierro de sus lomos, en el segundo envite al caballo, el toro recargó en el peto mucho más humillado, el combate fue de un toro enrazado; su raza y bravura le daban para acudir a la pelea hasta por una tercera vez, el par que lo hizo fue arrncándose de largo con una calificación sobre los 9.5 puntos de 10.

Bravo, encastado…

Sobre el juego, forma de envestir a la muleta, a decir verdad, el toro fue de suaves, avasallantes, humilladas, fijas, codiciosas, algunas veces de repetidas envestidas, el toro con su boyante bravura perdonó cualquier descolocación, desliz de su racional oponente, que en descargo, queda disculpado ante la bravura rebosante… en otras circunstancias “Refrán” bien, pudo regresar vivo al campo bravo de Carora.  

“Refrán” Nro. 15 de 509 kilos de peso, homenajeado con una lenta y aplaudida vuelta al ruedo, vale aquello, que una vez dijo Juan Belmonte: “Qué Dios te libre de un toro bravo”