Mañana 19 de octubre, se cumplirán 113 años de la despedida de Ricardo Torres “Bombita”, en la vieja plaza de la carretera de Aragón. Un acontecimiento sin precedentes que representó el adiós de un torero íntegro y cabal, que supo aguantar impertérrito el miedo a las cornadas y que se desvivió, por erigir una insólita mutualidad capaz de prestar socorro a sus compañeros más desvalidos. Aquella gloriosa tarde de su adiós, decidió torearla gratuitamente a beneficio del Montepío de Toreros, por eso sus propios compañeros lo pasearon a hombros por el ruedo, dejando para el recuerdo una de las fotografías más icónicas de la historia Taurina. Trabajar durante casi tres años en la biografía del torero de Tomares, fue un orgulloso honor, que llenó de satisfacción mi deber cumplido.











