Antonio Machado está de aniversario. -Aitor Arjol-.
(Sevilla, 26 de julio de 1875 – Colliure, 22 de febrero de 1939)

Hoy es 22 de febrero. Apenas amanece en Quito (Ecuador) mientras en la mayor parte de España están pensando en el almuerzo. La historia del poeta sevillano nos la conocemos todos. Digamos que fue uno de los poetas de la Generación del 98. Autor del poemario “Campos de Castilla”. Buen amigo de Ruben Darío, quizás porque a instancias del mismo, el bueno de Antonio pudo regresar a España con su esposa enferma, desde París.
87 ANIVERSARIO DEL FALLECIMIENTO DE ANTONIO MACHADO

Y como no, uno de tantos poetas exiliados como consecuencia de los fragores de la Guerra Civil Española. O muerte o exilio: un dilema sobre el cuál no cabían muchas opciones. Antonio Machado cruzó a pie la frontera entre España y Francia, por el paso entre Portbou y Cerbere. Las crónicas recuerdan que también lo hizo con su madre. Consiguieron alojamiento en el hotel Bougnol Quintana, una pequeña y arrinconada casa de dos plantas en Collioure, un pueblo francés reflejado en una pequeña ensenada, de calles estrechas, con olor a pintores del fauvismo.
Antonio Machado falleció allí un 22 de febrero de 1939. Días después lo hizo su madre. A mediados de los años 50, mediante suscripción popular el ayuntamiento de Collioure cedió el espacio actual de la tumba que hoy conocemos. A pie de tierra. Modesta. Cerca de un ciprés tan viejo como la nostalgia. Siempre sembrada de quienes no se han olvidado de él.
La última vez que estuve allí: unos doce años atrás. No lo recuerdo con exactitud. Pero es una asignatura pendiente la que tengo de volver. Quizás en la primera semana en junio de este año. Sin embargo, un buen amigo de estas redes sociales que unos unen en la distancia, Michel Van Thournout, ha estado allí precisamente este día, y me ha hecho llegar una multitud de imágenes, de tan íntimo y personal recuerdo. Una vez que lo ha permitido, y reiterando el agradecimiento, os hago llegar la breve pero emotiva sombra de imágenes
DON ANTONIO Y LOS TOROS

Atravesará siempre la obra de Antonio Machado “un léxico muy taurino”, y el tiempo hará que el autor observe la lidia con moderación: a través de la figura de Juan de Mairena “ya no enjuicia ni critica. Quintaesencia la tauromaquia como metáfora de España, toma distancia y analiza lo que significa ese ámbito más allá de la pura corrida, como si fuera algo propio del alma del país”, argumenta Díaz Pérez sobre un ámbito que el heterónimo de Machado considera “cosa tan nuestra –y tan vuestra, sobre todo– y, al mismo tiempo, ¡tan extraña! He de insistir, sin ánimo de molestar a nadie, sobre el hecho de que sea precisamente lo nuestro aquello que se nos aparece como más misterioso e incomprensible”.
Antonio Machado está de aniversario. -Aitor Arjol-.







