En el mano a mano con Talavante , David de Mirada ha estado cumbre en sus dos toros.
Con el cuarto lo bordò y aprovechò el recorrido del toro en una faena seguida por momentos en pie por la aficiòn.
No vamos a olvidar esas saltilleras ,apretadas, adosadas de estètica y de valor . Y como cierracon ese remata tan personala una mano. Y ese toreo de rodillas, esos ayudados por alto , esa inconciencia ,permitaseme el vocablo, para moverse ,para esa quietud solo interrumpida por el leve movimiento de las zapatillas
RESUMEN
• ALEJANDRO TALAVANTE, dos orejas y ovación
• DAVID DE MIRANDA, dos orejas y rabo








