
El día 30 de mayo ha marcado un hito en la vida taurina de Jerez de la Frontera, nos cuenta el colega Marciano Breña porque la afición ha dado lugar a una expresión de vitalidad con motivo de acudir a la llamada para hacer un Paseo Taurino. Es el primer acontecimiento de este tipo que, según recordamos, se ha celebrado en esta ciudad, en la cual esa sufrida afición se ve sometida desde hace años a un transcurrir mortecino por culpa de una serie de factores que no es el momento de referir; quizás otro momento próximo sea la ocasión para ello.

El caso es que se había hecho un llamamiento para que se participara en un paseo, no en una manifestación pues, dadas las circunstancias actuales del estado de alarma por la pandemia del coronavirus, no era posible tal cosa; antes al contrario, se había hecho hincapié en que se deberían extremar las precauciones, llevando todos mascarilla y respetando la distancia social de dos metros como mínimo, intentando formar grupos de no más de quince. Además se pedía que marcharan los participantes en dos filas de a uno, con gran separación entre ambas filas. Asimismo se había insistido en que no se deberían llevar pancartas, o distintivos de otro tipo, ni se deberían proferir gritos o cánticos con ninguna clase de reclamación.

La convocatoria se había extendido a través de las redes sociales, que es como en estos días se está comunicando y organizando casi todo, pero no hubo ninguna asociación concreta o personas que firmaran la llamada. En un principio se repartió un cartel que iba a nombre de un colectivo llamado a sí mismo Profesionales Taurinos; ese fue el cartel que publicamos en nuestra anterior crónica de elMira.es. Lógicamente podía pensarse que la razón que impulsó esa llamada fue la exclusión que habían sufrido los picadores y banderilleros del decreto ley 17/202, de medidas de apoyo al sector cultural, pero es verdad que el lema era «Paseíllo en defensa de la Tauromaquia», abarcando algo más, algo como el menosprecio general que la fiesta de los toros está sufriendo por parte del actual gobierno. Sin embargo, después surgieron unos momentos de dudas y parece que hubo quien quiso echarse para atrás, en espera de mejor ocasión (puede que algún ingenuo crea que el momento de pedir las ayudas será cuando éstas se hayan repartido ya).

Al poco, salió en las redes sociales otro cartel semejante, confirmando la convocatoria pero en esta ocasión a nombre de una autollamada Inicativa Popular Taurina, que ahora no sabemos muy bien si sólo se refiere a los profesionales taurinos o engloba a otros sectores afectados por la pandemia, lo que incluiría a ganaderos, matadores, personal auxiliar e incluso aficionados; este cartel se reprodujo en los medios de comunicación siguiendo la tónica de los últimos movimientos ciudadanos, cual es la convocatoria anónima (éstas son las cosas no sólo de la pandemia sino del uso tan extendido de las redes sociales, nuevo signo de los tiempos).
El caso es que llegó el día previsto y la Plaza del Arenal empezó a recibir personal por un lado y por otro, todos con sus mascarillas y saludándose a taurina e higiénica distancia. Apareció la Policía Local y algunos de sus miembros preguntaban dónde estaban las personas convocantes pero nadie sabía dedirle dónde ni quién. Llegada la hora anunciada, comenzaron poco a poco el paseo, según los requisitos que se habían pedido por las redes y, así, en mayor o menor silencio, sin intentar molestar ni a viandantes ni a ocupantes de terrazas, se fue ejecutando la mejor muestra de lo que saben hacer los aficionados a la fiesta más culta del mundo. Por algo ellos son los más cultos y los más educados. Se estaba dando a la ciudad y a las autoridades la mejor lección de civismo. Con motivo de querer expresar las dificultades que la tauromaquia está viviendo no hacía falta ni gritar ni siquiera hablar; bastaba el comportamiento. Los naranjos de la calle Larga se estaban haciendo cargo del mensaje y lo replicarán, como altavoces, en los días sucesivos, cuando vuelva a ser la misma hora de esta tarde primaveral; se lo repetirán a los que deben oírlo, a los que hasta ahora parece que no quieren oírlo. La escena se nos antojaba emocionante, con algún estremecimiento similar al de una procesión de Semana Santa cuando va a romper una saeta.
Enrique Ponce acaba de expresar que los toreros deben arrimar el hombro en esta crisis y que no hacer festejos este año sería la puntilla par el toreo.
Anuncia que en solitario lidiará una corrida en Navas de San Juan y revela que ya le han hablado para agosto y septiembre en varias plazas por lo que es lícito pensar que en el segundo semestre se reanudará el circuito taurino español.
En una entrevista con Aplausos ha expresado con todo rigor : “Hay que adoptar las medidas sanitarias que marquen las autoridades, pero tenemos que arreglarnos entre todos para lograr que se den festejos. Personalmente, creo que la cancelación de tantas ferias de agosto y septiembre ha sido una decisión precipitada”, subraya, y continúa: “En junio ya habremos acabado las fases de la desescalada y si no hay rebrotes podría haber toros en verano. Y si hubiera algún rebrote que obligara a suspender, se suspendería, pero el primer paso es estar preparados, programar festejos de nuevo”.
SU CONCEPTO DE LA TAUROMAQUIA
Ponce ha proclamado : «La tauromaquia tiene que buscar
su sitio. Comencemos a rediseñar el futuro de la Fiesta, sin variar su
esencia. La evolución nos ha demostrado que no sobreviven los más
fuertes si no los que mejor se adaptan al nuevo medio». Cuando regresó
a este tema en un momento más avanzado de su discurso ahondó en la
siguiente línea: «Los toreros debemos abrir nuevos caminos sin alterar
la ortodoxia. Con la corrida de Istres o Crisol que celebramos en
Málaga, he comprobado que la gente se emociona. La tauromaquia
emociona de por sí pero tenemos que conseguir que emocione a través de
otros sentidos y ese puede ser el camino».
Os cavaleiros tauromáquicos António Telles, Luís Rouxinol, Rui Fernandes e o antigo cabo dos Forcados Amadores de Lisboa José Luís Gomes acorrentaram-se ao portão da praça de toiros do Campo Pequeno durante esta manhã e acusam o Governo de discriminar a tauromaquia.
Os artistas tauromáquicos estão a protestar por terem sido reabertas todas as atividades e espetáculos culturais com a exceção da tauromaquia. “Só podemos interpretar esta situação como forma de cesura e discriminação, o que é inaceitável em pleno século XXI”, disse o secretário-geral da PróToiro, Hélder Milheiro. O protesto segue esta tarde com uma concentração de vários artistas tauromáquicos.
Os representantes da tauromaquia lamentam ainda que a ministra da Cultura, Graça Fonseca, não tenha respondido aos pedidos do setor para uma reunião sobre a retoma das corridas de toiros.
Los rejoneadores portugueses António Telles, Luis Rouxinol, Rui Fernandes y José Luis Gomes, antiguo cabo de los forcados de Lisboa, se han encadenado esta mañana en las puertas de la emblemática plaza portuguesa de Campo Pequeno como muestra de protesta ante la falta de compromiso, y sensibilidad de Graça Fonseca, ministra de cultura del país vecino.
La ministra de cultura prometió que las plazas de toros se abrirían a partir del 1 de junio al igual que los cines, teatros y demás espectáculos al aire libre con las medidas de seguridad establecidas por la crisis sanitaria del Covid19.
Al comprobar que la tauromaquia quedaba margina, los profesionales del mundo del toro en Portugal han salido a la calle a defender su tradición.
Hoy mismo, 1 de junio, a las 11 de la mañan, hora colombiana, ha sido convocada una manifestación en las puertas de la plaza de toros de la capital portuguesa para protestar ante la marginación del sector taurino y la falta de criterio del ministerio de cultura.
Cordial saludo,
Ya está disponible en la plataforma Kioskoymas (https://www.kioskoymas.com/publicacion/portada/6toros6/) el 4º y último especial “Gallito, Vida y Gloria, 1920-2020”, con el que se cierra el círculo de este homenaje que la revista 6TOROS6 ha querido rendir al Rey de los Toreros.
En este número nos detenemos a analizar su viaje a Perú con el reportaje “Gallito en Lima”, además de “La última temporada de Joselito” y, por supuesto, todos los detalles de “La tarde de Talavera, 16 de mayo: la muerte del ídolo”. También, a modo de resumen, recogemos sus estadísticas completas por corridas de toros, plazas en las que toreó, compañeros y ganaderías.
Pero hay más, la influencia de Gallito traspasó los ruedos, como lo podemos ver en “Las plazas monumentales, una aportación decisiva”, “Gallito en el dibujo y la caricatura en la prensa”, “Música: el pasodoble ‘Gallito’, del maestro Lope” y una completa “Bibliografía escogida de Gallito”. También hay espacio para la anécdota, como un tentadero en “La Aldovea” y el análisis a manera de conclusión, con “El legado de Gallito” y “José y Juan ante las Vanguardias”. Tema que, por cierto, nos abre la puerta a los siguientes dos números que ofrecerá 6TOROS6 dedicados, en esta oportunidad, a la figura de Juan Belmonte.
Como siempre, la opinión y las noticias de la actualidad taurina cierran el número de la revista que ya se puede descargar en este enlace https://www.kioskoymas.com/publicacion/portada/6toros6/
De nuevo, gracias por la difusión!
Un abrazo,
David Jaramillo
El 14 de abril de 1931, los españoles acudieron a las urnas decididos a darse una república que rompiera las amarras de la desigualdad y la pobreza ancestrales. Tal decisión cayó como bomba entre las clases acomodadas de un país instalado en los hábitos del feudalismo tardío, las cuales, desde ese momento, utilizaron todos los recursos a la mano, lícitos o ilícitos, para revertir la voluntad popular. Mal respaldada por gobiernos sin unidad ni talento, la situación iba a desembocar, al cabo de cinco años tormentosos, en un desmesurado baño de sangre.

Tiempo de cornadas. Pero, a despecho de las sacudidas políticas, la Fiesta mantuvo su pulso y el abono madrileño siguió adelante. Y los toros –aquellos toros de “antes de la guerra”—continuaron dando cornadas. Ya había caído Enrique Torres en la segunda de abono (abril 6) y, con la república proclamada, los pitones se empeñaron en mantener ocupados al doctor Jacinto Segovia y su equipo. El 7 de mayo, Cagancho llegó a sus manos gravemente herido en un muslo. El día 10 tocó turno al modesto espada valenciano Manolo Martínez, al que un Cobaleda le abrió el vientre. Y faltaba lo peor: en la octava de abono, el domingo 31, el primero del encierro de Graciliano Pérez Tabernero se llevó por delante al banderillero Manuel Prieto (femoral rota), y el tercero, “Fandanguero”, pasaría a la historia como autor de la mortal cornada que condujo a la tumba al gran Curro Puya, Francisco Vega de los Reyes “Gitanillo de Triana”, luego de 75 días de dolorosa agonía.
Solórzano y “Revistero”. Jesús Solórzano Dávalos, mexicano nacido en Morelia (10.01.1908), recién doctorado en Sevilla (28.09.30) y confirmado en Madrid (06.04.31), figuraba en el cartel de la novena corrida, una combinación sin mayores pretensiones que incluía a Valencia II y Pepe Amorós con astados de Manuel Aleas, de Colmenar Viejo. Chucho, admirador y amigo cercano de Gitanillo, lo había visitado en la clínica, y tan impresionado quedó al verlo que hizo correr la voz de que se desistía de torear. El rumor recorrió los mentideros, por lo que causó cierta sorpresa verlo aparecer, ese 7 de junio, por la puerta de cuadrillas de la plaza de la carretera de Aragón, muy bien vestido de celeste y oro. Esa tarde, el moreliano iba a cuajar con “Revistero”, el 3º , una de ésas faenas que dejan recuerdo imperecedero en quienes tienen la suerte de presenciarlas. Los que no, mejor dejarles a los cronistas de la época el relato, en caliente, de la epopeya.
Maximiliano Calvo “Corinto y Oro”: “Entra el tercero en escena. Es un “mozo”, “colorao” retinto… Se acerca el momento cumbre de la corrida. Solórzano le ofrece el capote… Tres lances preciosos y una serpentina entre los mismos pitones inician el alboroto. Otros tres más, los pies juntos y clavados y media verónica formidable. ¡Qué bien torea este “Chuchito”! El bicho tardea, pero tiene buen estilo. Y viene un tercio de quites que se recordará toda la temporada. Solórzano borda materialmente el toreo. Valencia derrocha tanto valor… que cae al ruedo un ramo de claveles. Amorós no se deja ganar la pelea y dibuja cuatro chicuelinas. El público, frenético de entusiasmo, obliga a los tres a salir a los medios montera en mano. Solórzano coge los palos y banderillea al colmenareño con tres pares llegándole hasta la cara, el segundo gramaticalmente monumental. El alboroto sigue sin interrupción, para verse inmediatamente coronado por una faena que es un asombro de valor y arte. La comienza con un pase alto, al que liga uno de pecho estatuario. Enseguida se echa la muleta a la zurda y torea al natural y en redondo cuatro o cinco veces, ligando los maravillosos pases en una pugna de valor ciego y elegancia muy personal. Con los naturales mezcla los de pecho con un estoicismo británico. La ovación y los olés puede que se oyeran hasta en el mismo Chapultepec. Dos pinchazos en lo alto, en los que el diestro se va tras la espada; un estoconazo y el toro rueda. Ovación inenarrable, la oreja, vueltas al ruedo entre merecidas aclamaciones. También al colmenareño se le da la vuelta al redondel. Esta decisión es un poco arbitraria, porque el toro, aunque dócil, ha embestido obligado realmente por el torero. El toro no ha sido de bandera ni mucho menos; el que ha sido de bandera es el nuevo embajador de la tauromaquia mejicana, al que sin reservas ha proclamado el público figura del toreo.” (La Voz, 9 de junio de 1931).
Manuel Reverte: “¡Bien se deleitó el público que acudió a la novena corrida viendo torear a Solórzano! ¡Buena tarde para este torero, que cortó las dos orejas de su enemigo y salió de la plaza en hombros! Podemos asegurar que fue una de las faenas más completas que hemos visto esta temporada en Madrid. Fue en el toro corrido en tercer lugar. Un bicho de D. Manuel Aleas precioso de tipo, gordo, fino, bravo y noble… La serie de verónicas con que lo saludó Solórzano fueron algo verdaderamente admirable. Quieto, mandando, echando las manos abajo y tirando del enemigo suavemente… En dos quites volvió Jesús a mostrar su dominio y su arte… Solórzano prendió un par de banderillas que quedó desigual, luego lo enmendó con dos pares magníficos, llegándole paso a paso hasta la cara… ¡Cómo estaba aquel magnífico toro a la hora de la muerte!¡Qué deleite para los que, además de admirar al torero, saben ver al toro!… La faena de muleta fue sencillamente admirable por la serenidad, el arte, el dominio y la gracia del torero. No se puede aprovechar mejor un gran toro. Dos buenos pinchazos y una entera, entrando bravamente… Estalló la ovación grande para el torero, para D. Manuel Aleas y para su toro, al que se le dio la vuelta al ruedo.” (Blanco y Negro, suplemento semanal del ABC. 14 de junio de 1931)
Don Quijote: “Solórzano realizó en la 9ª la única faena de escándalo del segundo abono. Le tocó un toro pastueño, de Aleas, de los que se dejan colocar a placer: un toro ideal. Y lo aprovechó a las mil maravillas y en todos los tercios y suertes. Desarrolló una faena de un arte, un temple y una belleza que nos recordó a las mejores de Márquez, sobre todo en los naturales, absolutamente perfectos. Lo mató muy bien y cortó una de las orejas mejor concedidas de la temporada.” (La Fiesta Brava, semanario. 17 de julio de 1931)
Gregorio Corrochano: “El toro bueno, magnífico, le tocó a Solórzano. .. y lo aprovechó todo, con el capote, las banderillas, la muleta y el estoque. Todo. Siento que por buscar algunos efectos que no hacían falta se desligara la faena admirable. Hubo naturales perfectísimos, tirando del toro, pisándole descaradamente el terreno con tranquilidad y pasándoselo en arco desde el hocico hasta el rabo. Pases magníficos en los que hacía pasar al toro, que no es lo mismo que dejarlo pasar. Toreaba el torero, no el toro. Y las tres veces entró a matar muy bien. Los pinchazos tuvieron el valor de grandes estocadas… Fue una faena de suma elegancia y maestría, que le valió ovaciones inacabables, y la oreja, y dos vueltas al ruedo, y lo que vale más: un gran crédito artístico.” (ABC, 9 de junio 1931)
Las orejas, todo un tema. Las discrepancias en cuanto a los trofeos son una constante a lo largo de todo el primer tercio del siglo XX, particularmente en España. Los cortaba un banderillero, sabedor de que la vista de la gente estaría más en el ruedo que en el palco. Y las reseñas correspondientes se manejaban de manera antojadiza. De ahí, seguramente, la siguiente rectificación de José Alameda a la crónica de Corrochano: “Eso es lo que dice Corrochano, que como se sabe, no es santo de mi devoción… Y debo señalar que comete un error respecto a los hechos, al decir que a Solórzano le dieron una oreja. Con su permiso, le dieron dos. Y después de entrar a matar tres veces. ¡Cómo sería la faena!… A Chucho le quedaron cortos los cronistas.” (El Heraldo de México, 27 de diciembre de 1981)
José Alameda: ”Ninguno dijo que después de los dos primeros pases por alto el toro se le quedó, y Solórzano, que ya se había puesto la muleta en la izquierda, permaneció frente a él casi un minuto, impávido. Un minuto frente a un toro es un siglo. Dos estatuas, frente a frente. Y cuando el toro se arrancó, le cargó levemente la suerte y le dio un natural perfecto. Y luego tres más, y el de pecho, que no los mejora ni el que inventó el toreo… Pero la espera, aquella larga espera, con el público en tensión y el toro y el torero mirándose, como abismados –abismo frente a abismo–, eso lo he visto muy pocas veces. ¡Cómo sería que todavía lo recuerdo!” (El Heraldo de México, 27 de diciembre de 1981)
Mexicanos. No fue Jesús el único paisano en salir triunfante del ruedo madrileño en 1931. El 24 de mayo, Fermín Armilla –que inauguró con miuras el abono– había desorejado a un toro de Terrones por una faena magistral, cantada por Don Quijote como una de las mejores del año. Alberto Balderas, que confirmó grismente su alternativa (03.05.31), no volvería más a la Villa y Corte. Tampoco Pepe Ortiz, aunque en su caso hubo una marcada injusticia, luego que le cortara la oreja a un torazo de Pallarés, tras provocar asombro con su mágico capotillo (12.07.31).
En cuanto a David Liceaga, su faenón a un sobrero de Clairac que más que novillo era todo un toro, le valió, la víspera de la desgracia de Gitanillo y “Fandanguero”, la salida en hombros por la puerta de Madrid y el pasaporte a la alternativa (Barcelona, 21.07.31).
CHUCHO Y REVISTERO: Verónica y natural solorzanistas y un apunte de ANTONIO CASERO
Los taurinos son gente especial. Amamos un arte antiguo y nuestras discusiones son casi etéreas: aquel muletazo, la pierna contraria, las yemas de los dedos , y ese trincherazo!!!, y aquel natural largo y detrás de la cadera en esa media luna, y la composición del cuerpo, y la mano contraria.
Pero tenemos un pie en los sueños y otro en la realidad. Bueno, pues Humberto Martínez es torero, padre de torero, fotógrafo, mozo de espadas, anunciador, promotor, sastre y antes que nada un gran ser humano. Lo recuerdo aquella tarde en La Santamaría en un espectáculo de toreo cómico de «Kaliman » compartiendo cartel con un niño, César Rincón….Pasaron los años, Humberto se casó, se afincó por el Valle, y allí nació su hijo, David, que se graduó de matador en Sogamoso con Juan Rafael, Guerrita y toros de Guachicono,lo que le permitió calmar su sed de toro y vivirlo ya no como protagonista sino al lado del hijo-torero que tiene un futuro inmenso por sus dones…
Nos sorprendió la pandemia, se cerraron las plazas, la soledad de los callejones, se acabaron los viajes a Perú y a la provincia colombiana, la cámara se guardó en el desván de casa y se abrió la máquina de coser donde pacientemente Humberto » construye» unos capotes de brega preciosos, y ahora elabora tapabocas , muy taurinos y muy cañís. El toreo sigue latiendo en el corazón de este ejemplar ser que de momento, aparcado el toreo en vivo, goza de ver torear de salón a David que sueña con esa faena cumbre que ya llegará
No pierde la ilusión de que pronto se reabra el mundo y que el toreo pueda pasar dignamente al primer plano. Como tiene que ser. Mientras, la máquina de coser, hilos, telas, colores son su mundo. Enhorabuena , familia.
La trágica muerte de José Gómez Ortega en la plenitud de su regencia torera causó tal desolación en la España de 1920, que la espontánea despedida que le tributó la ciudadanía se convirtió en una solemne y multitudinaria manifestación de duelo. Las últimas 24 horas de Joselito El Gallo descubre al hombre y al torero, y evoca con testimonios, imágenes y documentación inédita el dolor inmenso que asoló la sensibilidad del pueblo español.
Como preguntó Antonio Sana Inés a Lalanda : Marcial, ¿usted siguió los pasos de Joselito?, a mi me hubiera gustado, digo, preguntarle a su hermano Rafael por sus vivencias con el genio de Gelves.
En otro esplendido libro que en realidad es una trilogía sobre la plaza de Barcelona, José Luis Cantos Torres nos describe la Monumental de la capital catalana, una de las plazas de toros con más historia y trascendencia del orbe taurino.
Nacida en plena Edad de Oro del toreo, su historia está repleta de grandes hazañas y anécdotas singulares. En este primer tramo de sus memorias, la actividad llegó a ser frenética en número de corridas y calidad de los carteles, los mejores toreros buscaban con ahínco la cima del toreo y los modestos la proyección necesaria para llegar a ser figura. Desde su bautizo inaugural apadrinado por el gran coloso de Gelves Joselito el Gallo, hasta la muerte del monstruo de Córdoba Manolete, el entusiasmo taurino era parte fundamental del gusto barcelonés.
EL AUTOR
José Luis Cantos Torres, nació el 26 de febrero de 1968 en Mataró (Barcelona). Gran amante de la música, empieza su andadura artística de forma autodidacta en el año 1982 y poco después se matricula en el Conservatorio Superior de Música del Liceu de Mataró. Compone varios Cd´s, estrena una pieza orquestal el día de su boda, colabora en arreglos musicales, bandas sonoras, y crea spots publicitarios.
Después de leer numerosas obras taurinas, las biografías de los grandes toreros, y de visionar innumerables documentales, se despierta su vocación por la escritura de la mano de La Monumental de Barcelona, por entender que una plaza con tanta historia merecía un libro biográfico. Se anima a viajar al pasado, adentrándose durante dos años y medio en hemerotecas, archivos, bibliotecas y museos, para rescatar unas memorias que les sorprenderán.
Persona disciplinada, perseverante, honesta, perspicaz y audaz, sin duda el mejor compañero de viaje que se pueda tener en la vida.
Está en modo distanciado «Covid-19» que se presentó en Arles en el Mas de la Chassagne, el libro «Juan Bautista por sí mismo» publicado por las ediciones «Au diable vauvert», disponible en librerías de 4 de junio.
Marion Mazauric y Jean-Baptiste Jalabert habían hecho bien las cosas, ya que en este período posterior al parto, la vigilancia sigue en relación con esta epidemia que ha derribado muchos proyectos taurinos este año. Y lamentablemente no ha terminado … ¿Cómo podemos olvidar que en esta primera noche del fin de semana de Pentecostés, deberíamos estar en Nîmes para la primera corrida de la Feria …
Por primera vez, este hombre simple, sonriente pero bastante callado como lo son muchos toreros, tome la pluma para contar sus historias. Anécdotas, aventuras personales, episodios que nunca había tenido la oportunidad de abordar en un libro de testimonios que le permite decir su verdad, por primera vez.
Como siempre sincero, como nos gustó en las arenas a lo largo de su carrera, Juan Bautista logró sorprender a su editor, quien sin embargo vio a otros, por su capacidad de trabajo y su preocupación por la perfección en un ejercicio que descubrió.
“No se trata únicamente de recorrer mi trayectoria profesional sino de compartir con el lector y con el público un sinfín de recuerdos, de sensaciones, de pequeños detalles, que han conformado lo que soy como persona, como torero y ahora como empresario”, explico Juan Bautista.