Y ella con El Che al fondo en La HABANA

EL CHE Y SU VISITA A LAS VENTAS

La senadora Hernàndez con una sarta de medias verdades, desfiguraciones , expresiones ofensivas contra quienes amamos la libertad y defendemos el ceremonial de las corridas de toros se hizo retratar en la plaza de la revoluciòn en La Habana y al fondo una efigie del comandante «Che» Guevara…Si supiera que el lìder argentino defendiò la fiesta , fue a una corrida de toros en Las Ventas y en su visita a España visitò varias ganaderìas.
Ni somos maltratadores ni asesinos y sabemos perfectamente que el concepto de dignidad con el que tratamos al toro , sabemos que ese ejemplar que deviene del bos taurus es un factor determinante de guardiàn ecològico y comparte pacìficamente con especies animales y vegetales con respeto al necesario equilibrio ecològico tan importante hoy como ayer.
El toreo tiene unas reglas, unas normas èticas en la corrida que para nosotros es un rito.
La defensa de la fiesta abarca tanto la protección de las tradiciones culturales y taurinas (fiesta brava) como el reconocimiento social y antropológico de la celebración popular.
Quienes defendemos las tradiciones sabemos que el patrimonio cultural nace de los pueblos y no debe ser delimitado ni prohibido por los poderes públicos. Una cosa es reglamentar y otra prohibir.

El camino escogido por la susodicha senadora y sus conmilitones es peligroso pues por la vìa del prohibicionismo terminaràn por prohibirnos los libros que consideren » infieles» y «pecaminosos» como en las peores èpocas de la historia en la que se llegò a la quema de libros, , nos negaràn ser integrantes de partidos o movimientos diferentes a los que ellos profesan
- Espíritu comunitario: La fiesta general (carnavales, ferias y festejos) funciona como un espacio de cohesión social, reafirmación de la identidad colectiva y ruptura temporal de la rutina cotidiana.
- Bienestar y salud: Bailar y celebrar estimulan el cerebro, reducen la ansiedad y fomentan el placer y la memoria, según estudios médicos y científicos.
- Como anota el instituto Juan Belmonte, “Defender la alegría como una trinchera” proclamaba en un famoso poema Mario Benedetti. E insistía: “defender la alegría como un principio / defenderla (…) de las dulces infamias / y los graves diagnósticos”.
- Cuando hace diez años se crea la Fundación del Toro de Lidia su principal cometido es ese: defender la fiesta taurina, defender la alegría de un elemento básico de nuestro patrimonio cultural que forma parte de las celebraciones de nuestros pueblos y ciudades. Defender una cultura que une, en la que nos reconocen desde el exterior y en la que nos reconocemos millones de aficionados en España y en muchos otros países.
- Defenderla de tantos aguafiestas de ceño fruncido que tratan de prohibir todo aquello que no les gusta, que no entienden o con lo que no se identifican. De quienes sienten alergia a que se pueda hablar de una cultura común española. De quienes odian las manifestaciones festivas populares tradicionales desde una atalaya de impostada superioridad que pretende decidir cómo hay que hablar, qué puede leerse, qué podemos comer y beber y cómo tenemos que divertirnos y ser felices.
- Esta defensa abarcaba desde la creación de un discurso que pusiera de manifiesto las contradicciones y los peligros de estos aguafiestas prohibicionistas, hasta la interlocución con las distintas administraciones para mostrarles la realidad profunda de un fenómeno que en muchos casos desconocían. Pero también implicaba una defensa jurídica: actuar judicialmente contra las decisiones que trataban de prohibir la tauromaquia o alterar sus elementos esenciales, contra las medidas que discriminaban la tauromaquia frente a otras manifestaciones culturales o contra los ataques al honor o la dignidad de profesionales taurinos y aficionados. Pronto se hizo evidente, sin embargo, que la defensa jurídica tenía que ir un paso más allá y no limitarse a actuar en los tribunales, sino que debía ser un componente básico de la comunicación del discurso a favor de la tauromaquia.










