«La Macarena» de Medellín, intacta

«La Macarena» de Medellín, intacta

La plaza de toros La Macarena de Medellín inaugurada en marzo de 1945 está intacta, se pueden dar corridas en el momento en que sea viable: curso de la pandemia, permisos, autorizaciones, negociaciones con el socio mayoritario de lo que llaman ahora Centro de Eventos…

No es cierto que se haya tocado lo esencial para las corridas.

Hemos visitado sus instalaciones y amablemente nos permitieron ver que el ruedo está intacto, los corrales, los tendidos.

Los dos únicos sectores que se tocaron pero es viable reacondicionarlos, fueron el espacio de la enfermería y la capilla, sitios que se habilitaron para unas cocinas en un servicio de restaurante que ya no existe.

Además, el Coso que preserva aun la estructura neo mudéjar está cerrado por las consecuencias del virus Coid19 desde abril.

Honra a De Groupe que no ha tocado lo esencial de un inmueble que fue construido para dar festejos taurinos y ellos lo saben mas allá de que se reservarán el derecho de alquilarlo cuando una empresa opte para dar las corridas.

Y por el fallo de tutela de un juez penal , los propietarios están en la obligación de responder.

La plaza se construyó por iniciativa de un grupo de empresarios que no tenían interés distinto a que Medellín tuviera una plaza en condiciones tras la inauguración en 1931 de La Santamaría.

Con los años esos prohombres cedieron sus acciones a Corpaul y hace dos años esa sociedad benefactora optó por la venta (De Groupe tiene el 51 por ciento y la alcaldía preserva el 49 por ciento ).

Entra en sus proyectos dar espectáculos diferentes (musicales, de deportes, exhibiciones, conciertos, manifestaciones religiosas o políticas) y no pareciera incluir en su agenda los toros para lo que se levantó a la vera del río Medellín La Macarena…

UN POCO DE HISTORIA DE LA MANO Y GUIA DEL MAESTRO JORGE VEGA

Medellín

En la plaza principal de la Villa de la Candelaria de Ana (era el nombre del actual Medellín) se dieron corridas con ocasión del día de la Virgen (2 de febrero) en el año de 1675, siendo gobernador Juan Buesso de Valdés.

Este toreaba a caballo y se atribuye a la Virgen de la Candelaria el milagro de haberle salvado de la muerte tras ser derribado del caballo.

La historia la cuenta José Antonio Benítez «El Cojo», en el libro El camero de Medellín. Según testimonio del viajero Charles Saffray, en 1860 había coliseo de toros en Medellín, con dos filas de palcos.

En la Breve Historia del Torero en Medellín, de Gabriel Castro «El Picador», se cita al primer cronista taurino que tuvo la ciudad: «Guerrita», seudónimo de Luis de Greiff, padre del poeta León de Greiff; de él tomamos referencias.

El Circo El Palo fue el precursor de las plazas de Medellín; estaba en pleno centro, carrera El Palo entre Bolivia y Perú; levantado en 1894 por iniciativa de los empresarios paisas Daniel Botero, Manuel J. Alvarez y Gerardo Gutiérrez, asesorados por el arquitecto Joaquín Pinillos y los artistas Dalmau y Ugueti; tema capacidad para 4.000 espectadores.

Fue inaugurado en 1895 por «Morenito», «Tarro», «Chato» y «Mazzantinito».

La Plaza de Flórez debió su nombre a don Rafael Flórez y estaba situada en los patios de la vieja plaza de mercado de Colombia con Berrío.

En la crónica de «El Picador» aparece el primer diestro nacional: Miguel Vásquez «Bocaccio».

Por la calle de los madereros (Maturín con Cundinamarca) se levantó un rudimentario circo de cañabrava: el Circo Medellín, inaugurado en 1906.

Allí se presentó la trilogía de señoritas toreras: Joseita, Sorianita y Elvirita, las cuales rejoneaban en bicicleta.

No mejor que el rectangular de Flórez, se levantó el Circo Norte por don Horacio Correa. Llegó de España la cuadrilla que lo inauguró con Morenito de Valencia, «Sastrillo», «Metralla» y «Chatillo».

Fue demolido alrededor del año 11, por ser poco rentable: sólo 2.000 personas.

El Circo España fue el de más largo existir antes de La Macarena de Medellín y en su época, de lo mejor del país.

Ubicado en barrio residencial de clase alta, carrera Girardot entre calles Perú y Caracas, fue erigido merced al esfuerzo de Uladislao Escobar en 1908.

No habiendo elenco de toreros en el país, lo inauguró una tropa de saltimbanquis: el Circo Palacio Real.

Como coso taurino se estrenó en julio de 1910 con «Serranito», «El Americano» y «Leoncito».

Actuaban aquí los mejores diestros que de España venían a Colombia.

En 1912 debutó «El Papa Negro» Manuel Mejía Bienvenida, con «Litri» y Alejandro Saens «Alé».

En 1921 Rufino San Vicente «Chiquito de Begoña»; luego «Campitos», Rubito de Sevilla, el mexicano Silveti y «El Gallo», en 1923.

En 1938 llega Félix Rodríguez Antón, quien se afincaría en Colombia.

En el intermedio del traslado de este circo a la orilla del río, por San Juan (1939), «Ivarito» levantó en la calle Ayacucho otro circo rústico llamado La Santamaría, inaugurado en 1942 por Félix Rodríguez y Cayetano Palomino.

Desde 1929, un grupo de empresarios encabezados por Rafael Uribe Piedrahita, motivados por la publicidad de la nueva plaza bogotana, adquirió terrenos en la margen izquierda del río Medellín y acometió la construcción de la primera plaza de concreto, que debió suspenderse por la crisis económica del año 30.

En 1943, en el Club Unión, se conformó la sociedad Plaza de Toros La Macarena S.A., siendo su primer gerente Carlos I. Molina y los otros gestores, Rafael Uribe Piedrahita (gerente de Coltabaco), Luciano Restrepo y Carlos Peláez.

La moderna plaza estilo mudejar se inauguró el 4 de marzo de 1945 con este cartel: Juanito Belmente, «El Calesero» y Luis Briones; su capacidad, apenas para 10.000 personas, debido a lo pequeño del ruedo (diámetro 33 metros) por aprovechar las fundaciones viejas.

De las plazas de primera en Colombia es la de menor capacidad, lo que acarrea problemas, pues sus precios deben ser los más altos.

Han desfilado por La Macarena de Medellín, los mejores del toreo mundial que venían a la temporada de Bogotá, enero y febrero.

Como Manolete, Arruza, Domingo Ortega, los Dominguines, Ordóñez, Conchita Cintren y los mejores de México.

Un grupo de empresarios fundó Cormacarena, que ha venido dando estos cuatro últimos años la Feria de la Macarena.

Destinando todas las utilidades al Hospital San Vicente de Paúl, propietario del coso.

A dicha corporación le corresponderá celebrar dignamente el cincuentenario de la bella plaza el próximo 4 de marzo.

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