San Fermín 2026 se celebra del 5 al 14 de julio en Pamplona.
Pasear por Pamplona a comienzos de julio, como lo anota el Diario de Navarra, se siente como ver una mecha que destella sus últimas chispas: decenas de furgonetas, andamios dando forma al escenario de la plaza del Castillo, contenedores, baños, escaparates, conversaciones invariables, barracas… Mientras todo el Casco Viejo se transforma para las fiestas, su protagonista también recibe los últimos retoques en la capilla San Fermín.
LOS CARTELES
Día 5 de julio
Novillos de la Ganaderia de Pincha
Emiliano Osornio ,Alvaro Serrano y Mario Vilau
Día 6 de julio
Toros de Ganadería de El Capea/ Carmen Lorenzo
Andy Cartagena Roberto Armendáriz y Guillermo Hermoso de Mendoza.
Día 7 de julio
Toros de Fuente Ymbro
Daniel Luque , Victor Hernández y Aaron Palacio.
Día 8 de julio
Toros de Hdros. de D. José Cebada Gago
David Galvan, Roman y Manuel Diosleguarde.
Día 9 de julio
Toros de Victoriano del Río /Toros de Cortes.
Talavante, Andrés Roca Rey y David De Miranda.
Día 10 de julio
Toros de Alvaro Nuñez.
Morante de La Puebla, Borja Jimenez y Pablo Aguado.
Día 11 de julio
Toros de José Escolar Gil.
Antonio Ferrera, Juan de Castilla e Isaac Fonseca.
Día 12 de julio
Toros de La Palmosilla.
Fortes, Fernando Adrian y Samuel Navalon.
Día 13 de julio
Toros de Miura
Manuel Escribano, Pepe Moral y Jesus Enrique Colombo.
Día 14 de julio
Toros de Jandilla
Juan Ortega, Andrés Roca Rey y Tomas Rufo.

HEMINGWAY Y LOS SANFERMINES
El escritor estadounidense Ernest Hemingway visitó por primera vez los encierros de San Fermín el 6 de julio de 1923 cuando tenía 24 años y ya era conocido en su país como corresponsal. Hace casi cien años, en su primera noche en la Plaza del Castillo, el genio de la literatura pudo tener el primer contacto con la fiesta y dio inicio en torno a su figura a toda una fuente de mitos y leyendas. «Todos los carnavales que conocía yo empalidecían con aquella fiesta», llegó a afirmar el Premio Nobel.
«Le gustó tanto que volvió varios años, no solo por los toros, porque le gustó la fiesta, el encierro, todo», cuenta a RTVE.es el autor pamplonés Miguel Izu, protagonista junto al periodista taurino Koldo Larrea y el profesor y crítico literario José Luis Martín Nogales de la mesa redonda ‘Hemingway en Pamplona: mitos y leyendas’, que abrió en junio el ciclo organizado por el Ayuntamiento de Pamplona con motivo del centenario de la visita del escritor.
En realidad, Hemingway ya había estado antes, en la primavera de 1923, en varias corridas de toros, en plazas como la madrileña de Aranjuez, apunta Koldo Larrea, y fruto de esa experiencia de ver los toros por primera vez en la calle en San Fermín escribió un reportaje, como corresponsal del periódico canadiense The Toronto Star, que se publicó el 27 de octubre de ese mismo año.
«Le había entusiasmado», apunta Izu, y cuando le hablaron de los encierros que iban a celebrarse en julio en Pamplona no lo dudó y se fue allí con su primera esposa, Elizabeth Hadley Richardson. En este artículo afirma: «Pamplona es el lugar más divertido que jamás se haya visto».

La novela de San Fermín más allá de HemingwayANA BELÉN GARCÍA FLORES
Los toros de San Fermín, el germen de Fiesta
La experiencia inicial de Hemingway en San Fermín fue el germen de Fiesta, su primera novela -publicada en 1926- que comenzó a escribir en sus anotaciones en el viaje en tren de vuelta a Madrid, señala Koldo Larrea. «Fiesta lo comienza a escribir en el tren, cuando abandona Pamplona rumbo a Madrid, donde cuajó la obra», explica Koldo Larrea.
Mientras vive en París (de 1923 a 1927), Hemingway sigue volviendo a los Sanfermines cada año, pero luego se traslada a vivir a los Estados Unidos, por lo que empieza a espaciar más sus viajes a Pamplona.
Aún así, regresó a Pamplona en 1929 y en 1931, cuando en un ambiente ya más politizado dejó patente su apoyo a la Segunda República (que acababa de empezar) y sus diferencias con el torero español Cayetano Ordóñez -padre de Antonio Ordóñez y abuelo de los diestros Cayetano y Francisco Ribera- al que llamó «cobarde» pese a que había entablado con él una «bonita amistad», explica Koldo Larrea.
Se cierra entonces la primera etapa de Hemingway en Pamplona, aunque el escritor no dejó de volver a España, y de hecho estuvo como corresponsal durante la Guerra Civil española.
Ya había cierta masificación
Cuando Hemingway visitó Pamplona por primera vez en 1923 el recorrido de los encierros era el mismo que en la actualidad, la plaza de toros, cuyo centenario se cumplió en 2022, se había inaugurado solo un año antes, después de que un incendio destruyera la primera. La nueva plaza contaba con una capacidad de 13.500 espectadores, recuerda Koldo Larrea, que recoge la historia del coso pamplonés en su libro.
«La diferencia, sobre todo, era el número de corredores, en aquella época había bastantes menos, pocos en los primeros tramos, pero curiosamente sí que había ya bastante gente en el tramo final de Estafeta y la entrada a la plaza de toros. De hecho, en el primer encierro, el 7 de julio de 1922, ya hubo un primer montón», señala Izu, autor de Hemingway de los Sanfermines.
El escritor estadounidense vio los encierros en la plaza de toros de Pamplona, donde conoció las vaquillas o novillos embolados, que es lo que más le gustó. Las fotos de entonces de la suelta de las vaquillas de aquellos años 20 ofrecen ya un ruedo bastante lleno de gente. «Un pelín de masificación empezaba a haber«, asegura Izu, que recuerda como a partir de la década de 1870, al inaugurarse el ferrocarril desde Francia, podían llegar ya más turistas, no solo de las poblaciones próximas, sino también del extranjero.
Hemingway volvió en 1924 a Pamplona con su primera mujer Elisabeth Hudley y varios amigos y «se dice que ese año corrió por primera vez el encierro», apunta Larrea, que recuerda como el 8 de julio de 1924. cuando se soltaron las vaquillas tras el encierro, trató de sujetar a un novillo embolado por los cuernos y este le pegó. «además de un gran revolcón. una buena paliza», recuerda Larrea. Ese fue su «particular bautismo de sangre», que le costó dos o tres duros de multa, recoge José María Iribarren en su libro Hemingway y los Sanfermines.
Aritz(34 años) y Fidel Elustondo (63), padre e hijo con el típico pantalón cargo de carpintero, cuidan y preparan la figura para el próximo martes, día grande de las fiestas, cuando recorrerá los adoquines del centro acompañado de la comparsa de gigantes, dantzaris de Duguna, corporación municipal, la Pamplonesa y miles de personas que le rezarán y cantarán. Primero han instalado un raíl con el que desplazar a San Fermín a una plataforma de madera, desde donde han probado a encajar los tres varales y los tornillos que sostienen al santo, que pesa 420 kilos. Play Video

Una vez asentado, Aritz y Fidel con la caja de herramientas en mano, han comprobado que todos los tornillos encajen bien en sus respectivos huecos. Todo esto bajo la atenta mirada y flashes de las personas que contemplaban esta mañana los trabajos en la capilla, iluminada para la ocasión y a tan solo seis días de llegar al último peldaño de la escalerica: 7 de julio.

“Con esto ya está todo comprobado, está listo”, comenta Aritz y añade: “Lo único que no hemos puesto es el acolchado de color rojo, que se coloca el mismo día”. El próximo 7 de julio, padre e hijo llegarán a la parroquia San Lorenzo “bien temprano, sobre las 8:00 u 8:30. Siempre antes de la misa”, relata su padre. Ambos llevan algo más de una década repitiendo estas labores y otras durante el año para esta iglesia. Regentan una carpintería con sede en Tajonarllamada Tecdema. Desde este pueblo del Valle de Aranguren producen muebles a medida, pero no tiene comparación con el encargo que les tocó desde esta parroquia. “Nos tocó la lotería”, apunta Fidel.
“El sistema anterior que había para sacar el santo era uno muy complicado y engorroso, que nos propusieran a nosotros para cambiar este sistema y encargarnos año tras año fue un lujazo”, asegura. Tanto Fidel, como su hijo, Aritz están muy contentos de desarrollar parte de su actividad profesional en este espacio del que llevan el mantenimiento. Concluye con una frase que da una idea de lo que les apasiona este trabajo: “Tenemos una de las profesiones más bonitas del mundo, una maravilla”.
Comienza la cuenta atrás para que RTVE vuelva a vestirse de blanco, anudarse el pañuelo rojo y entonar un sonoro ‘¡Viva San Fermín!’ para dar la bienvenida a este clásico, una de las fiestas más espectaculares del año. Desde el 6 de julio con el Chupinazo hasta el 14 de julio con el ‘Pobre de mí’, RTVE ofrecerá una programación especial, con los encierros en directo a través de todos sus canales y la nueva opción multicámara en directo disponible en RTVE Play. Este año se estrena como presentador Egoitz Txurruka, ’Txurru’, presentador del concurso ‘Trivial Pursuit’.
RTVE, EITB y el Ayuntamiento de Pamplona firmaron hace solo unos días un convenio de colaboración que refuerza su compromiso con los Sanfermines y garantiza la continuidad de la producción, retransmisión y difusión durante los próximos cuatro años de uno de los acontecimientos culturales y populares más relevantes de España.









