El maestro sobreviviò al terremoto que sacudiò la mañana de este lunes un vasto sector de sur occidente colombiano pero su apartamento en la capital del Valle quedò destruido por la fuerza del terremoto de 7.4 en la escala Richter.
Asì que huelga decir que se hace imprescindible la solidaridad con uno de nuestros grandes toreros.
La dureza del fenòmeno natural se ensañò entre miles de damnificados por este artista que merece el tributo de nuestra ayuda.



Una de las figuras más relevantes en la historia de la tauromaquia en Colombia, Enrique Calvo «El Cali», recibió la alternativa como matador de toros el 4 de septiembre de 1974 de manos de Sebastián Palomo Linares y con Pedro Gutiérrez Moya, «El Niño de la Capea» como testigo, en la Plaza de Aranjuez.
Con ocasión de la conmemoración de la efemérides, el Torero y Abogado colombiano, ha enviado a sus amigos, seguidores y aficionados taurinos el mensaje que transcribimos a continuación:

ARANJUEZ, 4 DE SEPTIEMBRE DE 1974
Queridos amigos, familia, colegas y aficionados:
Hoy es un día muy especial, un día que marca un hito en mi vida, no solo como profesional del Toreo, sino como ser humano que he caminado durante 50 años por esta maravillosa y compleja senda del Arte de Cúchares.
Medio siglo en esta carrera ha sido un viaje lleno de triunfos, sacrificios, alegrías y momentos difíciles, todos ellos de profunda reflexión. Cada tarde de toros ha sido una lección de humildad y valentía, un enfrentamiento no solo con el toro, sino también con mis propios miedos y limitaciones. He tenido el honor de pisar Plazas en todo el país, de compartir cartel con grandes figuras y, sobre todo, de sentir el cariño y el respeto de todos ustedes, quienes han estado a mi lado tanto en los buenos como en los menos buenos.
Este recorrido no lo he hecho solo. Agradezco profundamente a mi familia, que ha sido mi refugio y mi fuerza, a mis compañeros, que con su dedicación y pasión me han enseñado tanto, y a todos aquellos que han formado parte de este camino. Sin ustedes, este sueño no hubiera sido posible.
Agradezco también al toro, ese noble animal que nos pone a prueba en cada encuentro, que nos desafía a encontrar la grandeza dentro de nosotros mismos. El toreo es una danza entre la vida y la muerte, y en esa danza, he encontrado un sentido de plenitud que pocas cosas en la vida pueden ofrecer.
Al mirar hacia atrás, siento orgullo por lo vivido y aprendido, pero también me embarga una profunda gratitud por todo lo que el toreo me ha dado. Hoy celebro no solo mi carrera, sino la rica tradición taurina que he tenido el honor de representar. Espero haber dejado una huella en este arte, al igual que este arte ha dejado una huella imborrable en mí.
El maestro sobreviviò al terremoto que sacudiò la mañana de este lunes un vasto sector de sur occidente colombiano pero su apartamento en la capital del Valle quedò destruido por la fuerza del terremoto de 7.4 en la escala Richter.
Asì que huelga decir que se hace imprescindible la solidaridad con uno de nuestros grandes toreros.










