Abelardo de la Espriella es el mandatario número 62 en ser elegido por voto popular o el número 118 si se contabiliza la totalidad de presidentes (incluyendo interinos, encargados y juntas militares) en la historia republicana de Colombia.
La ceremonia, en el auditorio de la Universidad Santiago de Cali como sìmbolo de que el nuevo mandatario apuesta porla descentralizaciòn.
A las 45 y 30 de la tarde jurò honrar y cumplir con la Constituciòn y la Ley. El juramento lo tomò el presidente del senadio.
Seguidamente, el presidente tomò el juramento a su vicecpresidente.
El acto histórico de relevo de mando reúne al rey Felipe VI de España y a ocho presidentes latinoamericanos en una ceremonia enfocada en la descentralización
El abogado penalista de 48 años tomò posesión ante una decena de jefes de Estado y en ausencia del mandatario saliente Gustavo Petro que abandonò la Casa de Nariño.
Según su equipo de prensa, el discurso se realizò en el Batallón Pichincha y no en el Arena USC de la Universidad Santiago de Cali, escenario donde se llevò a cabo la ceremonia de posesión.
Además, se informó que la posesión de su gabinete ministerial también se realizará en las instalaciones de ese batallón.
Colombia viviò este viernes 7 de agosto un cambio de Gobierno en el que Gustavo Petro, primer presidente de izquierda del país, cederá la jefatura de Estado al derechista Abelardo de la Espriella, quien asumirá el cargo para el periodo 2026-2030 en una inusual ceremonia en la ciudad de Cali, en el suroeste del país.
La ceremonia de investidura, a la que asistieron el rey Felipe VI de España y al menos ocho presidentes latinoamericanos, marca también una ruptura con las formas y la tradición porque se celebrará en la Arena USC, auditorio de la Universidad Santiago de Cali, en vez de en el Salón Elíptico del Capitolio, sede del Legislativo, o en la adyacente Plaza de Bolívar de Bogotá.
El legislativo abriò el acto de posesión, con suficiente quorum de tanto senadores como representantes. El presidente del Senado, Honorio Henríquez, tomò el juramento para posesionar al nuevo presidente.. Fuera del protocolo, una alabanza religiosa antes de que luego Abelardo de la Espriella pronunciara sus palabras.
Es un guiño religioso más que hace el nuevo mandatario que ha prometido una “patria milagro”.










